Y nos encontramos de nuevo aquí, ante una nebulosa azul oscura que opaca la visión de cualquier sentido, si es que este existe realmente, o es una mera alucinación en pos de la soportabilidad del encantamiento en que nos encontramos; como fuere es necesario dar organización a esta red de telarañas y jugarlas cual buen alquimista o romperlas si es preciso, a fin de hallar por fin, "nuevamente quizás", esa estabilidad que se siente en lo profundo y da armonía a el caos sublimante.
Y es que de nuevo estas malditas alucinaciones de lobo estepario se han ido tragando mi vida, la soledad se me presenta como un malabarista experimentado que juega con cuchillas que rozan mis oídos y ensangretan mi piel debilitada por el sol. Soledad acompañada de aislamiento y no de encuentro personal y vinculación espiritual. Resumidas cuentas habrá que sacar dulzura de mi pecho o utilizar esta acidez burlona de cursilerías para aniquilar la concatenación y encontrar la lucidez











